Van a la casa del padre de Manuel Ángel, pero al principio creen que son pordioseros y no les atienden. Luego ya se dan cuenta de que es verdad y les reciben muy bien. El padre está muy alegre de que su hijo haya vuelto. Anuncian la boda de Cándida y Manuel Ángel. La señora se opone y llama al Padre Palomino para contárselo. Ha urdido un plan.